
Maia Grigalashvili
“Soy Maia Grigalashvili, artista y creadora de memaiame, de origen georgia afincada en España.”
Desde muy pequeña, hasta donde consigo recordar, siempre era muy curiosa, creativa e inquieta. Pasaba horas dibujando, diseñando y creando.
Con diez años, mi madre me llevó a la escuela de Bellas Artes, donde daban una educación completa... escultura, pintura, dibujo, historia del arte, etcétera. Al terminar la escuela, a los catorce años, recibí mi diploma. Pero, al terminar bachillerato, no quise seguir la rama artística en la Universidad, por haber conocido las vidas tan tristes y el enfoque tan melancólico de los artistas (rie).
Arte, diseño, artesanía, el centro puro inmóvil de ti misma.
Estudié historia en la Universidad de Sulkhan-Saba Orbeliani en Tbilisi. Más tarde, ya viviendo en Bilbao, estudié diseño gráfico en ID arte y en 2024 estudié el interiorismo. Nunca abandoné la pintura porque, es mi forma de expresar y es algo que necesito cotidianamente.
Durante la pandemia en 2020 empecé con la cerámica y, como ya tenía cierto conocimiento, me resultó familiar.
Junto con esta nueva experiencia, nació la idea de crear mi propia marca (memaiame) donde también podría aportar mis conocimientos de diseñadora gráfica: fotografiar mi producto, diseñar el logo, web, tarjetas, flyers, catálogos...
A través de mi arte, busco plasmar la esencia de mis sentimientos, la nostalgia de mi infancia y la profundidad de mi ser. Es un viaje hacia lo más íntimo, donde cada trazo y cada matiz revelan lo que llevo dentro.
Mi arte se convierte en un espejo que me permite conocerme a mí misma; cada forma y cada color son reflejos de mi estado de ánimo, capturando la verdad de lo que siento en cada instante.
En cada obra, dejo una parte de mi alma, un susurro de mis emociones más auténticas son mis sentimientos y percepciones. Me gusta jugar con formas orgánicas o geométricas, figuras internas, captables sólo mentalmente, que terminarán identificándose con la esencia.
Suelo poner nombres después de haber creado la forma de mi obra, escultura o joya. Para ponerlos me inspiro en la misma forma y, luego, sigo desarrollando según el nombre elegido.
Como dijo André Gide: “Crea una forma bella, porque una idea todavía más bella vendrá a alojarse en ella”.
